Progreso y desarrollo del medio rural
El empresario de Ciutadella, Menorca, Juan Ignació Balada Llabrés, fallecido el pasado 18 de noviembre, ha legado su fortuna a la Casa Real. Concretamente, el empresario e inversor menorquín ha donado la mitad de su herencia a los Príncipes de Asturias, don Felipe de Borbón y doña Letizia Ortiz, así como a los ocho nietos del rey Juan Carlos y la reina Sofía. El otro 50% del legado del multimillonario de Ciutadella se destinará a la organización de una fundación de interés general, según ha informado el Diario Menorca.

EN EL CASO BALADA LA FAMILIA REAL SON LA VÍCTIMA. En caso de aceptar la herencia, deberían pagar más del 100% del importe recibido. Es un caso de confiscación de herencia (en contra art. 31.1 de la Constitución, firmada por S.M. en 1.978). Los herederos se encuentran en el grupo IV del impuesto de sucesiones. Eso significa que no tienen ningún tipo de ventaja fiscal. El porcentaje a pagar al Gobierno Balear sólo por este impuesto supone hasta el 82% ( 34% x 2 ó 2,4 si el patrimonio preexistente de los herederos supera los 4 millones de euros). Además tendrán que pagar las plusvalías al Ayuntamiento donde estén los bienes inmuebles heredados, lo que puede suponer otro 20%, ya que tampoco tienen beneficios fiscales al ser grupo IV. Y sumando los gastos de abogados, notarios, gestoría, registros, tasas, etc, a la Familia Real no les va a llegar ni un euro, todo se lo queda el Estado. Ocurre todos los días en España a todo el mundo, pobres, clases medias y ricos, sólo que sus casos no son mediáticos. UNA VEZ MÁS LA FAMILIA REAL REPRESENTA A LOS ESPAÑOLES. Estaremos atentos para ver como lo solucionan, ellos sí que tienen poder para instar a derogar los injustos y obsoletos impuestos sobre las herencias. La Casa Real debería diseñar una campaña de imagen para capear este temporal (hay mucha desinformación entre la gente).