El huracán Earl, que llegó a tener vientos de hasta 230 kilómetros por hora y ser considerado de categoría 4, se ha debilitado en las últimas horas hasta convertirse en una tormenta de categoría 2, aunque, según explica el Centro Nacional de Huracanes estadounidense, sigue representado una amenaza para la costa este de Estados Unidos y, en particular, para el estado de Carolina del Norte.


