Una victoria merecida del Málaga (0-2), la primera a domicilio del equipo andaluz, devolvió al Atlético de Madrid a su triste realidad, en posiciones menores de la clasificación y mucho más cerca del descenso que de Europa, en otro partido infame del conjunto rojiblanco, incapaz de inquietar al rival. Ni siquiera la entrada en la segunda mitad del argentino ”Kun” Agüero y José Antonio Reyes, de inicio suplentes por descanso, cambió la dinámica de un equipo a la deriva, que ofreció una nueva exhibición de incapacidad futbolística y cuyo discurso europeo se convierte en utopía con el paso de las jornadas. Y ya van 20.


